“Volví a ser el de antes — sin pastilla azul.”
Llevaba un año dependiendo de la pastilla azul y odiaba esa sensación de tener que planear todo. Empecé con Allevora y al segundo mes ya no la necesité. La respuesta vuelve sola, las manos tibias todo el día, y la energía que me faltaba al final de la tarde regresó.
“Mi esposa me dijo ‘volviste’ — sin saber que tomaba nada.”












